Algunos de sus principales componentes y beneficios son:
ALANTOÍNA: mejora la proliferación celular y ayuda a reconstruir tejidos.
COLÁGENO: regenera células y mejora la suavidad de la piel.
ÁCIDO GLICÓLICO: por su función exfoliante realiza un peeling natural de la piel por lo que ayuda a la eliminación de células muertas.
ELASTINA: favorece el estiramiento de la piel.
Otros de sus componentes son enzimas fibrinolíticas que favorecen la oxigenación, proteínas, vitaminas y antibióticos naturales.
Algunas de las funciones de éstas cremas son hidratación , eliminación de escamas de la piel por caspa, curación de úlceras, heridas y quemaduras, eliminación de manchas, estrías, cicatrices y arrugas.
Todas éstas cualidades y beneficios ns hacen verla como una crema casi milagrosa, pero siendo realistas sólo actúa en la capa más superficial de la piel y sus efectos son limitados.
Así que después de todo en nuestra mano queda comprarla o no, pero si lo hacemos siempre debemos fijarnos en que tenga un alto contenido de principio activo y sobre todo tener muy claro que
Ninguna crema hace milagros, pueden ayudarnos mucho en hidratación, prevenir la aparición de arrugas pero devolvernos la piel de cuándo teníamos 15 años nunca.

